Ética y bioética en la red

03/04/2013

Dr. Héctor A. Mendoza C.

Primer caso.

Apenas en el mes de Enero de este año, el periódico El País de España publicó —en primera plana— en sus versiones digital e impresa, una imagen en la que se mostraba —supuestamente—al entonces presidente venezolano Hugo Chávez siendo entubado.

Como era de esperarse la imagen dio, literalmente, la vuelta al mundo en pocos segundos, esa es la virtud del internet, la rapidez con que fluye la información.

Ahora bien, a los pocos minutos de su publicación electrónica, cientos de cibernautas mediante redes sociales como facebook o twiter, veían, compartían y en algunos casos cuestionaban, la veracidad de la imagen atribuida a Hugo Chávez.  En este contexto y en muy poco tiempo, se supo que la imagen no correspondía al entonces presidente de Venezuela.

¿Qué fue lo que pasó? y porqué hemos titulado este editorial como ética, bioética e Internet.

En una primera instancia, es evidente que en aras de ganarse la primicia noticiosa el diario El País, faltó a las más elementales reglas de la ética periodística al no verificar la veracidad, no solo de la supuesta imagen de Chávez, sino de la información que de la misma se derivaba. El periódico faltó a la ética además, al atribuir como verdadero un hecho falso.

Pero esto que tiene que ver con la bioética, pues bien hechas las aclaraciones por parte del periódico, se supo que la imagen fue obtenida de un video subido en 2008 a la red de youtube, en el cual era entubada una persona que padecía acromegalia.

Pasada la euforia por el tropiezo del rotativo, pocos se han preguntado quién era el falso Hugo Chávez, y lo más delicado —en términos bioéticos—, si esta persona autorizó la publicación de su proceso de entubamiento en youtube. El video aún se encuentra en youtube. [1]

Esto es algo cada vez más común de médicos o en general del personal sanitario, subir imágenes o videos de procedimientos médicos sin la autorización de las personas involucradas, lo que invariablemente tiene y seguirá teniendo una incidencia bioética indiscutible.

 

Segundo caso.

Laura Herrera es una joven estudiante de 25 años, que cursa actualmente la carrera de medicina en la Universidad Nacional de La Plata en Argentina y quién padece leucemia, por lo que necesita un trasplante de médula ósea.

En auxilio de su amiga, compañeros de Laura iniciaron una campaña en facebook para ayudarla. La campaña denominada “Ayudemos a Laura”  [2] resultó un éxito, al momento de escribir esto, el sitio cuanta con más de 5,600 “me gusta”.

Después de múltiples donaciones, Laura consiguió lo que ella denomina como “su alma gemela” e incluso después de varios fracasos, el 15 de Marzo de este año, Laura Herrera escribió, “HABEMUSSS ALMA GEMELA!…si, si como leyeron: hay donante para mi medula!! El tratamiento que me acondicionaría para el trasplante, sería el mismo que destruiría esta enfermedad residual..”

Como podemos ver,  las redes sociales y en general el internet tienen cada día más un impacto bioético indiscutible, a esto hay que sumar que cada día más, aparecen sitios especializados en materia bioética.

En el caso en particular, quisimos destacar los dos lados de una misma moneda, la mala o inapropiada utilización de la red y la buena o apropiada utilización de la misma, en el primer caso faltando a las más elementales reglas éticas y bioéticas y en el segundo contribuyendo a concientizar a los individuos en temas de incidencia bioética como la donación.



[1] [http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=DB4bIH0GsYU]

[2]  https://www.facebook.com/AyudemosALaura. Página creada el 20 de Agosto de 2012, en la que el primer post establece que: ” Se crea esta página con la finalidad de organizar la movilización social para ayudar a Laura Herrera a que consiga su medula ósea y a su vez se colgara información destinada a informar las cuestiones importantes acerca de la donación!! GRACIAS Y A DIFUNDIR QUE LAURA NECESITA LA AYUDA DE TODOS”