Aborto. Teología de la….

El proceso de la vida y el aborto desde la teología de la liberación

Leonardo Boff

Julio de 2008

Hace tiempo se hicieron estas preguntas. Recojo aquí su respuesta.

1.¿Cómo definiría usted el concepto «vida»? 

R/ El tema «vida» es objeto de muchos estudios, especialmente a partir de la nueva biología, de la teoría del caos y de las ciencias de la complejidad. La visión darwiniana que estudiaba la vida solamente a partir de los organismos vivos y de la biosfera se ha superado. Hoy se trata de incluir en la discusión sobre la vida todos sus presupuestos cósmicos, físicoquímicos, la consideración cuántica de los campos y redes de energía sin los cuales no se entiende la vida. Como dice Stephen Hawking en su libro Brevísima historia del tiempo: «todo en el universo necesitó un ajuste muy fino para hacer posible el desarrollo de la vida. Por ejemplo, si la carga eléctrica del electrón hubiese sido sólo ligeramente diferente, habría alterado el equilibrio de las fuerzas electromagnética y gravitacional en las estrellas y, o habrían sido incapaces de quemar el hidrógeno y el helio, o no habrían explotado. De una u otra forma, la vida no podría existir» (Ediouro Publicações, Rio de Janeiro 2005, p. 121; en castellano, Crítica 2005).

La tendencia actual de la investigación es ver la vida como una expresión de todo el proceso evolutivo. Al alcanzar cierto grado de complejidad y estando lejos del equilibrio (cierto nivel de desorden en un orden dado), emerge la vida como autoorganización de la materia. Siempre que ocurre eso, en cualquier parte del universo, la vida eclosiona como un imperativo cósmico. Es la tesis central de Christian de Duve, premio Nóbel de biología, en su famoso libro Polvo Vital (Norma 1999). La vida humana es entendida como un subcapítulo del capítulo de la vida.

Para entender la vida se debe, pues, observar todo el proceso evolutivo con las condiciones previas que hace tiempo posibilitaron y posibilitan todavía hoy la aparición de la vida. Esto no define la vida, sólo intenta explicar cómo surgió. Ella misma es algo misterioso hasta para los propios científicos.

2. Cuando se habla sobre el comienzo de la vida, la Iglesia Católica afirma que la vida comienza en el momento de la concepción, en el que óvulo y espermatozoide se encuentran. Siendo así, las mujeres que optan por realizar un aborto son acusadas de haber cometido un atentado contra una vida en potencia. ¿Cómo valorar la definición de la vida desde la perspectiva del embrión o feto y desde la de la mujer? 

R/ Si insertamos la vida en el proceso global de la evolución no nos podemos contentar con la visión asumida oficialmente por la Iglesia en los días actuales. En la Edad Media no era así, pues para Tomás de Aquino la humanización solamente comenzaba 40 días después de la concepción. La Iglesia, a efectos de su ética interna, puede establecer el momento de la concepción de la vida humana; pero deber ser consciente de que está entrando en un campo en el cual no tiene competencia específica, el campo de la ciencia. Si entendemos la vida como un proceso cósmico que culmina en la fecundación del óvulo, debemos entonces cuidar de todos los procesos necesarios para la emergencia de la vida, como son la infraestructura ambiental y social. Todo lo que concurre para el surgimiento de la vida debe ser objeto del cuidado de todos. Todos los seres, especialmente los vivos, son interdependientes. No se puede pensar la vida humana fuera del contexto mayor de la vida en general, de la biosfera y de las condiciones ecológicas que sostienen todo el proceso completo. Tales conocimientos raramente son evocados en el debate actual.

Además debemos entender la vida humana como un proceso. Nunca está terminada. El código genético, que conoce varias fases, se va desarrollando lentamente, hasta que el ser concebido adquiere una relativa autonomía.

Incluso después de nacidos no estamos todavía terminados, pues no tenemos ningún órgano especializado que asegure nuestra supervivencia. Necesitamos del cuidado de los otros, del trabajo sobre la naturaleza para garantizar nuestra supervivencia. Estamos siempre en génesis. Todo este proceso es humano, pero puede ser interrumpido en una de sus fases. Esto quiere decir que se produce la interrupción de un proceso que tendía a la plenitud humana, pero que no llegó a término.

El aborto puede ser situado en este marco. Debemos proteger el proceso lo más posible, pero debemos también entender que puede ser interrumpido por razones aleatorias o por decisión humana. Ésta no está exenta de responsabilidad ética, pero debe tener en cuenta el carácter procesual de la constitución de la vida hasta alcanzar su autonomía. No es una agresión al ser humano propiamente dicho, sino al proceso que tendía a constituir un ser humano.

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